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Cultura y Derechos Sociales

Cultura y Derechos Sociales (174)

Se cumplen 60 años de la masacre en la población José María Caro

Mientras Chile hacía noticia a nivel global por el hito de ser el anfitrión de la Copa Mundial de Fútbol en 1962, pocos meses después, en noviembre del mismo año, el foco se trasladaba hasta este sector del sur de Santiago, por la fuerte represión que vivieron los pobladores del lugar. 

Chile mostraba un rostro de un país sin problemas. Entre el 30 de mayo y el 17 de junio  de 1962 se había desarrollado  la séptima edición de la Copa Mundial de Fútbol. La organización enfrentó diversas dificultades, principalmente respecto a la infraestructura necesaria, lo que amenazó en varias oportunidades la realización del torneo, en especial tras la ocurrencia del terremoto de Valdivia de 1960, que destruyó gran parte del territorio sur del país. Pese a ello, el evento se realizó en cuatro sedes: Arica, Rancagua, Santiago y Viña del Mar. 

La final se disputó en el  Estadio Nacional de Santiago de Chile. Brasil consiguió su segundo título mundial al derrotar a Checoslovaquia por 3-1.  Chile, tras realizar una gran fase previa, logró el tercer puesto al derrotar a Yugoslavia,  consiguiendo el mejor resultado en la historia del fútbol chileno en una Copa Mundial hasta ahora.

Chile vivía días en que el fútbol era el tema. Era un país en que aparentemente no había problemas.

Pero la procesión iba por dentro. 

 

Gobernaba Jorge Alessandri Rodríguez, hijo de Arturo Alessandri Palma que, igual que el padre, llevaba adelante una política antipopular. Su gobierno se caracterizaba por las constantes alzas de los precios de los productos de primera necesidad, miserables reajustes de sueldos y salarios. A lo que se sumaba la represión.

La CUT, desde el Tercer Congreso de agosto de 1962, y en cumplimiento de sus resoluciones, intensificaba sus acciones, exigiendo mejores condiciones de existencia para obreros y empleados. Era una lucha a la ofensiva.

La CUT convocó para el lunes 19 de noviembre de 1962 un paro nacional por 24 horas. Se desarrolló exitosamente. Paralizaron las actividades económicamente fundamentales del país. Incluso, en los barrios, trabajadores y dueñas de casa se organizan y se movilizan. Son más de 200.000 trabajadores que acataron la orden de parar dada por la Central Única.

En la población José María Caro se tuvieron noticias que un sector de empleados ferroviarios había roto la huelga y se disponía a hacer correr trenes en dirección a Puerto Montt.

La CUT convocó para el lunes 19 de noviembre de 1962 un paro nacional por 24 horas. Se desarrolló exitosamente. Paralizaron las actividades económicamente fundamentales del país. Incluso, en los barrios, trabajadores y dueñas de casa se organizan y se movilizan. 

Ante este hecho, los vecinos, considerando que la única vía férrea hacia al sur pasaba por su sector, se tomaron un tramo de la línea. Levantaron barricadas y ellos mismos, con sus cuerpos, formaron un palpitante muro. Eran familias enteras tendidas sobre los durmientes. No circuló ningún tren. Los más de tres mil pobladores que se manifestaban en la línea férrea celebraron alborozados su triunfo.

Carabineros intentaron disolver a la gente. Hicieron uso de sus armas de servicio. Asesinaron a Nemesio Barraza, de 28 años. Pero fueron impotentes para dispersar a la multitud.

Llegaron los valientes soldados

Entonces aparecieron soldados del Grupo 10 de la Fuerza Aérea (en toda su historia la FACH sólo ha librado combates contra el pueblo chileno) y del Regimiento de Infantería de San Bernardo.

Venían fuertemente armados y al mando de un general de Ejército de apellido Delgado. Unas 500 personas, incluyendo niños avanzaron hacia ellos, portando una bandera chilena. Sin previo aviso, un oficial ordenó hacer fuego. Una descarga cerrada. La balacera fue terrible. La gente huyó a la desbandada, intentando escapar de la muerte. Lamentos de heridos y gritos de indignación. Cayeron varios que cumplían la hermosa misión solidaria. También otros que no participaban de la acción.

çA las 16 horas de ese lunes 19 de noviembre de 1962, el senador Salvador Allende se hizo presente en la Población José María Caro. “Vengo –dijo- a enterarme de esta tragedia. Vengo a imponerme del dolor de esta gente. Pediremos una amplia investigación y el castigo para los responsables de esta masacre”.

Pero, como ha ocurrido con las masacres en nuestra historia, los autores materiales e intelectuales de ellas han quedado en la más absoluta impunidad.

Sin previo aviso, un oficial ordenó hacer fuego. Una descarga cerrada. La balacera fue terrible. La gente huyó a la desbandada, intentando escapar de la muerte. Lamentos de heridos y gritos de indignación. 

Esa noche del lunes 19 de noviembre de 1962, el ministro del Interior de Alessandri, Sótero del Río, leyó un comunicado por cadena nacional de emisoras. Dijo:

“Extremistas quedaron víctimas ante el fracaso de la huelga.  En estos graves incidentes creados por turbas organizadas, se realizaron criminales sabotajes que trataron de impedir la libre circulación de ferrocarriles, atacando a las fuerzas armadas.

El ministro del Interior dio cuenta de la muerte de seis “provocadores”.

¿Quiénes eran estos “provocadores”?

Ella se llamaba Elisa Ramírez. Era una joven obrera textil de 16 años, que cayó asesinada en el interior de su hogar por la bala de un militar que atravesó la pared de tablas de su modesta vivienda y la hirió de muerte en el bajo vientre. Sus restos descansan en el cementerio metropolitano.

Juan Barrera, de 37 años de edad. Sus restos están en el cementerio general.

Ricardo Cubillos, muerto cuando cumplía  los 16 años de edad por un soldado del Regimiento de Infantería de San Bernardo, estando al frente de su casa.

Nemesio Barraza, asesinado por un  carabinero a la edad de 28 años.

Hipólito Brevis y Jorge Miranda.

Además, quedaron 40 heridos. Algunos graves. Por ejemplo, a Julio Aranda una bala le destrozó un brazo. Y un centenar de detenidos.

Uno de ellos, fue Roberto Parra, el hermano de Violeta, que participó en la manifestación de la mañana del 19 de noviembre de 1962 en la Población José María Caro, pues vivía en ella, en calle Azteca.

La carta

Violeta Parra estaba en Francia y allí conoció la noticia. Fue en esa ocasión que escribió su famosa canción “La carta”:

“Me mandaron una carta 
por el correo temprano 
y en esa carta me dicen 
que cayó preso mi hermano 
y sin lástima con grillos 
por la calle lo arrastraron, si. 

La carta dice el motivo 
que ha cometido Roberto 
haber apoyado el paro 
que ya se había resuelto 
si acaso esto es un motivo 
presa también voy sargento, si. 

Yo que me encuentro tan lejos 
esperando una noticia 
me viene a decir la carta 
que en mi patria no hay justicia 
los hambrientos piden pan 
plomo les da la milicia, si. 

De esta manera pomposa 
quieren conservar su asiento 
los de abanicos y de frac 
sin tener merecimiento 
van y vienen de la iglesia 
y olvidan los mandamientos, si. 

Habrase visto insolencia 
barbárie y alevosía 
de presentar el trabuco 
y matar a sangre fría 
a quien defensa no tiene 
con las dos manos vacía, si 

La carta que he recibido 
me pide contestación 
yo pido que se propague 
por toda la población 
que el león es un sanguinario 
en toda generación, si. 

Por suerte tengo guitarra 
para llorar mi dolor 
también tengo nueve hermanos 
fuera del que se engrilló 
los nueve son comunistas 
con el favor de mi Dios, si.”

Portada de El Siglo del miércoles 21 de noviembre de 1962
Portada de El Siglo del miércoles 21 de noviembre de 1962

(*) Iván Ljubetic Vargas es historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren, CEILER.

“Cada planta te anuncia las leyes eternas, cada flor conversa más y más alto contigo”.

“Cada planta te anuncia las leyes eternas, cada flor conversa más y más alto contigo”.
Goethe, La metamorfosis de las plantas, 1790

El gran Karl Linneo (Råshult, 1707-Upsala, 1778) llamado el “Príncipe de las Plantas” comprendió la maravilla de la diversidad de la vida y usando la ciencia disponible de su época, organizó la flora y la fauna conocida, en la más inteligente de las taxonomías, la que hasta de hoy usamos. En su época había solo 5.940 especies vegetales conocidas, ahora son 298.000. Sin embargo, su organización de la vida es tan perfecta, que la usamos para clasificar los 8,7 millones de especies de todos los tipos que actualmente conocemos en el mundo.

Un poco más tarde, Goethe (Fráncfort, 1749-Weimar, 1832) en su tratado: “La metamorfosis de las plantas”, habla de la fuerza que habita en las semillas. El concepto que usa es el del “arquetipo dinámico interno”, entendido como un impulso de fuerzas formativas. Dice que la planta puede crecer, dar flores o frutos, pero siempre son los mismos órganos los que, con diferentes funciones y formas, cumplen los designios de la naturaleza. Es el tallo que se ha expandido como hoja, que se repliega ahora en el cáliz, más tarde vuelve a mostrarse en el pétalo, luego se contrae en los órganos reproductores y vuelve a expandirse por última vez como fruto. Goethe entendió la magia del desenvolvimiento de la vida en las plantas. El tapiz vegetal que cubre toda la tierra está formado de millones de seres que se mueven en base de ese arquetipo dinámico interno. Él, nos conecta como tierra con el espacio infinito del universo, capturando la luz y las vibraciones espaciales a través de la molécula maravillosa presente en las plantas, llamada Clorofila. Esta alfombra verde, es una colección maravillosa de millones de plantas, árboles, arbustos y otras formas vegetales, producto de la Evolución Biológica a lo largo de milenios. Cada cual, con una función exquisita dentro del tapiz. Plantas mágicas, plantas alimenticias, medicinales, plantas de una belleza extraordinaria, plantas de venenos radicales, y muchas otras con funciones y componentes aún no develados. Emile Zola (París, 1840-Paris, 1902) coetáneo de Goethe escribe en 1864 uno de sus más bellos relatos “Cuentos a Ninon”, en que Simplicio, su personaje, ama a Flor de las Aguas, la etérea ondina de la fuente, sumergido en un bosque mágico y maravilloso, donde todos esos seres son personajes de un exultante naturalismo. Por supuesto Zola nunca imaginó que las extinciones de plantas eran agujeros permanentes en ese tapiz mágico, donde su Simplicio dejó de tener vínculos con el espacio infinito, vacíos donde solo se expandía la nada. En los últimos 250 años se han extinguido 600 plantas a nivel mundial, es decir unas 2,4 anualmente (Botanic Gardens Conservation International, 2021). Cada año tenemos más y más agujeros en el tapiz. Aún los científicos debaten cuál va ser la deuda de extinción, es decir, el costo ecológico y humano futuro de esas desapariciones.

Ya en el siglo veinte, Braun-Blanquet, botánico suizo francés, en 1979 echaría las bases de la Fitosociología o el estudio de las comunidades vegetales. Esto nos permitió conocer las formas y las leyes de cómo éstas se asocian, se ayudan y persisten a través del tiempo. Siguiendo sus pasos en Chile, el gran profesor de la Universidad de Chile, Rodolfo Gajardo Mitchell (QEPD), discípulo de Braun Blanquet, describió todas las formaciones vegetales del país, es decir, cómo éstas se asocian para la vida, lo que dejó plasmado en su libro, “La Vegetación Natural de Chile” (1994). Él, notable científico, recorrió Chile a pie tras los secretos de las plantas y se adentró en los más recónditos parajes para conocer cómo estaba hecha la fitosociología del tapiz mágico chileno.

Pero no fue hasta el año 1973 cuando el extraordinario botánico chileno Carlos Muñoz Pizarro, publicara su libro “Las Plantas Chilenas en Extinción”, donde el tema de la desaparición de plantas desde el tapiz verde nacional, cobraría importancia. Él, con su cautivante pedagogía nos introdujo en el maravilloso mundo de las plantas chilenas y en aquellas que ya no estaban. Murió repentinamente un infausto día mientras daba una conferencia sobre flora chilena en Nueva York.

Hoy sabemos que el tapiz verde chileno tiene 5.500 especies de plantas, pero sólo en 553 de ellas (cerca del 10%) se ha evaluado su estado de conservación; es decir, si están cerca o no de la extinción. Todo indica que actualmente hay una deriva inclemente hacia una pronta extinción de cientos de especies. El Estado desde los años 90 ha progresado en estadísticas, planes y estrategias, pero no en gasto público, investigación ni en conservación efectiva a nivel de especies de plantas y territorios de Chile.

Sabemos que la extinción de plantas está ocurriendo actualmente 500 veces más rápido desde la intervención del Homo oeconomicus en los ecosistemas. El estudio World’s Plants and Fungi (2020) señala que actualmente el 39,4% de las plantas del mundo se encuentran en peligro de extinción, es decir, el 40%. El tapiz del mundo pareciera estar adelgazándose y sus agujeros pronto a estallar por cientos.

Las plantas que ya se han extinguido en Chile.

Seis especies chilenas ya están registradas como extintas, principalmente plantas de islas oceánicas. Éstas son: Sándalo de Juan Fernández (Santalum fernandezianum), Eryngium sarcophyllum, Podophorus bromoides, Incienso (Robinsonia macrocephala) del Archipiélago de Juan Fernández y Toromiro (Sophora toromiro) y Palma de Rapanui (Paschalococus disperta) de Isla de Pascua.

Hasta hace poco se creía que también estaban extintas Chenopodium nesodendron y la Robinsonia berteroi (Resino hembra), especies arbustivas de Juan Fernández que desparecieron oficialmente para el mundo científico durante los años 1956 y 2004, respectivamente. Sin embargo, fueron redescubiertas hace poco por CONAF en esa isla. Similar es el caso del Azulillo (Tecophilaea cyanocrocus Leyb.) de flor azul, una planta endémica chilena que se creía extinta desde hace más de 50 años y que el año 2014 fue redescubierta milagrosamente en la zona central de Chile.

El Sándalo de Juan Fernández (Santalum fernandezianum): Sólo en esta isla se podían encontrar estos árboles de madera perfumada que alcanzaban una talla de 9 metros. Su madera era usada intensamente para hacer imágenes religiosas y reliquias. La especie fue declarada extinta en 1978. Los isleños cuentan una historia particular sobre ella, donde una vez en los años 80 pasó por allá el Almirante Merino, miembro de la Junta Militar, y al conocer la historia de la extinción ordenó a una nave de la Armada que, en su viaje por la India, trajera ejemplares de sándalos para corregir esa lamentable situación. Los Sándalos de la India (otra especie, Santalum álbum) llegaron en varias decenas a la isla, y los guardaparques locales demudados, sabia y silenciosamente, los acumularon para que luego el tiempo los tapara con un manto de olvido y no se convirtieran en una nueva planta invasora de esas islas.

La Palma de Rapanui (Paschalococus disperta): Fue una especie de palmera endémica de Isla de Pascua donde se extinguió en 1650. La superpoblación de la etnia rapanui en el período 800-1600, habría llevado a su extinción. Se postula que la desaparición de esta palma, junto con otros elementos de la biota, habría contribuido al colapso de la sociedad que habitaba en la isla en ese momento. ​Entre las causas de su extinción, se sugiere la tala para obtener los comestibles palmitos o para construir canoas para la pesca. Como ha sido documentado históricamente, este período muestra un doloroso ejemplo de falta de consciencia ecológica humana.

Las plantas que están por dejarnos

Son muchas las especies de plantas chilenas que actualmente están al borde de la extinción misma. Ya no solamente en las islas oceánicas como Rapanui y Juan Fernández, sino en la zona central del país, el lugar de mayor diversidad florística y de endemismos. Se calcula que un 68% de nuestra flora nacional está amenazada, debido a cambios en el hábitat, sobreexplotación, plantaciones forestales, ganadería, desertificación, poblamiento humano, incendios forestales y cambio climático, un porcentaje muy superior al 20% mundial en peligro. Originalmente la cubierta de los bosques templados desde la región del Maule a Aysén correspondía a 18,4 millones de hectáreas (Lara et al. 1999). Estudios recientes sobre la cubierta vegetal para la zona centro-sur de Chile, estiman que los bosques nativos cubren sólo un área total de 13,4 millones de hectáreas, lo cual implica una disminución de más de un 40% de la cobertura.

En el caso de árboles nativos chilenos, algunos investigadores de la Universidad de Concepción, evaluaron 147 especies, de las cuales el 35% están amenazadas de extinción, mientras que, de las 44 especies evaluadas por el Ministerio del Medioambiente, un 93% está amenazada de extinción.

Están por dejarnos: el Canelillo o Pitao (Pitavia punctata), Queule (Gomortega keule), Belloto del Sur (Beilschmiedia berteroana), Ruil (Nothofagus alessandrii), Orquídea Amarilla de Nahuelbuta (Chloraea cuneata), Mariposa de Los Molles (Alstroemeria pelegrina), Palma Chilena (Jubaea chilensis), Capachito (Calceolaria campanae), Avellanita (Avellanita bustillosii), Dalea (Dalea azurea), Lucumillo (Myrcianthes coquimbensis), Matarma lanosa (Metharme lanata), Michay de Paposo (Berberis litoralis) Michay rojo (Berberidopsis corallina).

CONAF hasta ahora ha hecho un esfuerzo sobrehumano por contener las extinciones de estas especies en algunas áreas protegidas, y, a través de Planes de Conservación, extender más allá de sus límites su conservación. Sin duda, un esfuerzo muy por debajo de los cientos de millones de dólares que el Estado invirtió en plantar pinos y eucaliptos. También algunas empresas y académicos han tomado algunas especies para reproducirlas biotecnológicamente, pero se trata de esfuerzos muy pequeños y asistemáticos, que debieran ser fuertemente impulsados por el Estado, garante último de la biodiversidad del país.

El futuro del tapiz verde del país en el actual contexto es altamente incierto. Según lo reveló un estudio realizado por la Universidad de Chile (2021), se estima que el 43,6 % de la vegetación nativa de Chile estaría en «alto riesgo» de desaparecer entre 2061 y 2080, en caso de mantenerse las actuales amenazas y la emisión de gases de efecto invernadero. Están por desaparecer a corto plazo cientos de arquetipos dinámicos internos como diría Goethe, se expandirán los agujeros en el tapiz verde de la vida chilena y nuestra conexión con el espacio infinito se hará más débil. Muchos espacios en la taxonomía de Linneo quedarán vacíos. Debemos actuar urgentemente y cambiar drásticamente el ritmo y la burocrática parsimonia del Estado para que ello no ocurra, o por lo menos, a más baja velocidad. La Herencia Natural de Chile sigue en peligro.

Fuente: https://pagina19.cl/

La reflexión sobre la impunidad de Pinochet que detonó en Chile la película 'Argentina, 1985'

El cineasta Santiago Mitre representó en su último largometraje, 'Argentina 1985', los juicios civiles que siguió el país latinoamericano contra las juntas militares que impusieron un régimen de torturas y desapariciones tras dar un golpe de Estado en 1976.
 
La última dictadura militar argentina no fue la única en el Cono Sur, sino que por el contrario se inscribe en un programa político con que, apoyados por Estados Unidos, los ejércitos de varios países impusieron regímenes de terror en Latinoamérica, entre otras cosas, para avanzar la agenda neoliberal y desmantelar la disidencia política.
 
La película de Mitre detonó reflexiones sobre los propios procesos de confrontación del pasado violatorio de derechos humanos en países como Chile, donde el general Augusto Pinochet traicionó en 1973 al presidente Salvador Allende y, mediante un golpe de Estado, impuso un gobierno durante casi 20 años.
 
"Argentina, 1985 muestra una épica judicial perfecta. Aplaudimos en el cine. Y después llega la incomodidad, sentimos vergüenza por lo que siguió a aquel 11 de marzo de 1990, cuando Pinochet dejó el Gobierno, pero no el poder. Por qué la sociedad toleró que le ofrecieran justicia 'en la medida de lo posible'", cuestionaron la investigadora y politóloga Rocío Zepeda Majmud y el periodista Camilo Espinoza, en un artículo publicado en la revista Anfibia, titulado "Todo lo que no pudimos".
  
"Por qué tanto miedo a perder la democracia. Por qué las evidencias no fueron suficientes y por qué el fallo de la justicia que procesó a Pinochet por algunos de los crímenes de la dictadura se convirtió en letra muerta", abundaron.
 
Una de las escenas más celebradas por la audiencia de Argentina, 1985 es el alegato del fiscal Julio César Strassera, representado por Ricardo Darín, cuando llama a la sociedad y a los jueces a no permitir nunca más crímenes de lesa humanidad en el país sudamericano.
 
"La expresión nunca más no es desconocida en Chile. Fue una demanda permanente de las agrupaciones de derechos humanos, de familiares de las víctimas y de los sobrevivientes. También es parte del título de una canción del grupo Sol y Lluvia, y fue coreada el mismísimo 10 de marzo de 1990, último día de la dictadura de Pinochet", recuerdan los autores.
 
"Con el tiempo esta consigna fue relegada por otras: Ni perdón ni olvido y Si no hay justicia, hay funa", abundan.
  
La recién restituida democracia, acusaron, demostró temprano ser insuficiente para el clamor de justicia entre las víctimas de la dictadura en Chile, pues el primer presidente electo tras 17 años de autoritarismo militar, Patricio Aylwin, llamó a la convivencia pacífica entre civiles y militares en su primer discurso, pronunciado ante 80.000 personas en el Estadio Nacional, en Santiago.
 
"La multitud que desbordaba ese recinto usado como campo de concentración pifió al unísono", recuerdan.
 
"O quizás nos dimos cuenta al año siguiente de que la democracia era una trampa, cuando el mismo Aylwin, al dar a conocer el Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, acuñó esa hermosa frase que es el epígrafe de la transición: Justicia en la medida de lo posible".
 
El análisis de la revista Anfibia señala que la impunidad chilena fue garantizada porque el régimen pinochetista mantuvo el control sobre el proceso de juzgamiento, un factor sumado a la falta de movilidad social, el aislamiento de sectores subversivos y una oposición restringida por las reglas.
 
Tras dejar la titularidad del ejecutivo chileno, Pinochet siguió ejerciendo como comandante en jefe del ejército, además de mantener a sus ministros en la Corte Suprema y de ejercer influencia en el senado mediante legisladores designados por él, apuntan los autores del artículo.
"La tensión entre la institucionalidad heredada de la dictadura y las demandas de verdad y justicia fue permanente. Todo eso no sólo impidió una democracia plena sino que originó una vergüenza más: la democracia de los acuerdos", señalan.
 
"Argentina, 1985 nos enfrenta a las vejaciones que también vivimos, pero frente a las cuales optamos por taparnos los ojos", interpretan que por miedo a que los militares volvieran a arrebatar la democracia a Chile, un escenario que fue convalidado por el crecimiento económico.
 
Los autores del artículo recordaron al juez Juan Guzmán Tapia, quien fue designado en 1998 al frente del caso de la Caravana de la Muerte, una operación con la que se asesinó a caso 100 personas detenidas durante el google militar del 73.
 
"En 1999 comenzó con las exhumaciones de restos de detenidos desaparecidos. Aplicó la figura de secuestro permanente para darle cauce judicial a la situación de los detenidos desaparecidos", describen, en un momento paralelo a la emisión de una orden de arresto del juez Baltasar Garzón contra Pinochet por crímenes de lesa humanidad.
 
El militar fue detenido durante un viaje a Londres, un hecho ante el que el entonces presidente Eduardo Frei presionó para que Pinochet pudiera volver a territorio chileno. "Casi dos años después de su detención en Londres, Pinochet fue liberado. El ministro inglés Jack Straw argumentó que por su deteriorado estado de salud no estaba en condiciones de ser juzgado. El dictador volvió a Chile. Bajó del avión en silla de ruedas. Ya en el aeropuerto, se puso de pie. Sonrió, batiendo su bastón al aire en señal de triunfo".
 
Sin embargo, el juez Guzmán logró quitarle en el año 2000 sus fueros como senador, por lo que se consiguió procesarlo por 19 desapariciones y 57 homicidios, recuerda la revista Anfibia.
 
 
"Pero el juez chocó contra una muralla. El proceso fue interrumpido por la Corte de Apelaciones, que aceptó un recurso presentado por la defensa. En 2001, Guzmán intentó un nuevo proceso. Pero ya era tarde: la Corte Suprema lo sobreseyó por razones de salud".
 
Si bien, más adelante se logró comprobar que Pinochet fingió demencia y se le iniciaron procesos por varias causas de detención y desaparición, no fue condenado por la justicia, recuerdan los autores.
 
La tesis del secuestro permantente permitió a jueces ejecutar juicios y condenas contra varios responsables de crímenes de la dictadura, apuntan Zepeda Majmud y Espinoza, sin embargo los procesos no alcanzaron a las más altas autoridades militares, responsables del asalto al poder de septiembre de 1973.
 
"En 2006, Pinochet murió rodeado de sus familiares en el Hospital Militar, en completa impunidad. Mientras en la Escuela Militar hubo filas que se extendieron por el día y la noche para despedir al dictador, en el centro de Santiago, de la Plaza Italia hacia abajo, las multitudes llenaban las calles para celebrar", cronican los autores.
 
 
 
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) informó en 2022 que en Chile sigue habiendo 1.471 causas abiertas por crímenes cometidos durante la dictadura, cierran los articulistas. "Más allá del implacable sentimiento de vergüenza, la historia se sigue escribiendo".
 
Fuente: Sputniknews.lat

WhatsApp presenta Comunidades y nuevas funciones: ¿Cómo se activan?

La herramienta de Comunidades permitirá crear subgrupos, múltiples hilos y canales para anuncios.

El servicio de mensajería WhatsApp (propiedad de Meta, organización calificada en Rusia como extremista) presentó este jueves la herramienta de Comunidades, que permite unir varios grupos.

"Ahora es posible conectar varios grupos juntos, como comunidades vecinales, de padres de la escuela y laborales, en uno general para organizar las conversaciones en grupo de WhatsApp", reza un comunicado de la plataforma. El director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, señaló que la nueva herramienta permite "subgrupos, hilos múltiples, canales de anuncios y más". "Una vez que estés en una comunidad, puedes cambiar de grupo fácilmente para obtener la información que necesites, cuando la necesites, y los administradores pueden enviar novedades importantes a todos sus miembros", informó.

Para crear una comunidad desde cero o agregar grupos ya existentes hay que tocar la pestaña Comunidades, en la parte superior de los chats en Android o en la parte inferior en iOS.

Además, WhatsApp lanzó otras tres funciones:

  • La posibilidad de crear encuestas en el chat.
  • Videollamadas de 32 participantes.
  • Grupos con hasta 1.024 usuarios.

Mientras tanto, Telegram ofrece numerosas herramientas para la comunicación y difusión de noticias. Para seguir siempre informados, les invitamos a suscribirse a nuestro canal.

Fuente RT

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CuracaRibs, un tapapecho de vacuno excepcional y el culto al humo en Curacaví

A la altura del km. 48, camino a Viña del Mar, se encuentra este restaurante con autoservicio, que recrea lo mejor de la parrilla al estilo Texas, usando carnes de alta calidad y maderas nativas con manejo responsable de bosques.

Es sábado y la fila para realizar el pedido en la ventanilla del kiosquito de comida al paso de CuracarRibs, se extiende hasta el estacionamiento. El intenso y agradable aroma a carne ahumada inunda el lugar y ameniza la espera.

El sistema es sencillo. Llegado el turno, realizas tu pedido por una pequeña ventanilla, pagas y te entregan un timbre vibrador para retirar tu bandeja de productos, la que puedes degustar en mesas dispuestas al aire libre. Toda la propuesta se desarrolla al interior de una parcela al lado de la carretera que une Santiago con Viña del Mar, la estética es rústica, sin comodidades, pero agradable.

Analizo la carta y me inclino por lo que llaman Promo Texas que contiene 500 gramos de costillar, 300 de brisket, 200 de pechuga de pavo y 2 longanizas. Lo acompaño con unas papas mayo, a las que incorporan apio y pepinillos, además de un contundente guiso de porotos rojos con barbecue y trocitos de brisket. Para beber, la oferta se limita a un buen número de cervezas artesanales e importadas de lata y de barril, aguas y jugos.

A los 20 minutos, la vibración del timbre anuncia que mi pedido está listo. Minutos antes, un cocinero se dirigió a un arcón de calor y sacó un paquete envuelto en papel aluminio, de cuyo interior extrajo una pieza ennegrecida. Era un tapapecho de vacuno, conocido como brisket. Con un cuchillo afilado cortó varias lascas de carne sonrosada. El mismo ejercicio lo realizó con el costillar y el pavo.

El tapapecho de vacuno es una pieza dura, rica en tejido conjuntivo cuyas fibras se ablandan cuando el colágeno se gelatiniza por efecto de cocciones prolongadas. Se ahúma y se asa al mismo tiempo. Se deshace en la boca y junto con la acidez del pepinillo y la crocancia del apio en las papas mayo, me resulta un bocado sublime. Las costillas, en tanto, en su punto, jugosas y golosas. La carne se desprende fácilmente del hueso y la salsa barbecue que las baña, resulta ligera, picantona y nada empalagosa, lo justo para darles melosidad.

Fernando y Gerardo Costa, y Juan Olea, sus creadores, abandonaron sus profesiones en el mundo del diseño gráfico, la ingeniería comercial y el cine, para dedicarse a tiempo completo a su hobby y hoy negocio:  los ahumados. Amantes de este tipo de barbacoas, aprovecharon la ausencia de una oferta de calidad en Chile, para viajar a Texas y entender los procesos, tiempos y técnicas que definen la cocina en torno al fuego y al humo. Con ese conocimiento, decidieron lanzarse a la producción de sus propias carnes ahumadas. Así nació CuracaRibs, en el año 2017.

Construyeron su propio ahumador, el famoso Chancho Cero, el que se puede ver a la entrada del local, y se lanzaron a ahumar y vender a domicilio, al tiempo que presentaban sus productos en ferias y eventos gastronómicos. La buena acogida del público y el rápido crecimiento de la marca, los impulsó a abrir en febrero de 2020 su smokehouse al público, que es lo que hoy permite no solo conocer los procesos de ahumados sino que, también, observar en acción a los "pitmasters", los responsables de controlar el fuego durante todo el proceso.

En CuracaRibs, usan carnes nacionales para sus baby ribs, brisket (tapapecho), pulled pork y para las costillas grandes, compran carne de origen estadounidense.  Son rigurosos con la proporción de sus dry rub, que son los aliños que realzan los sabores de la carne, para los que usan sal, pimienta negra recién molida, paprika, cebolla y ajo deshidratados, todo molido y mezclado al momento.

Para el cien por ciento de sus carnes usan leña de hualle (principalmente roble), traído directamente del sur de Chile y algunos frutales de la zona central como manzanos. Su leña viene de campos con manejo responsable de bosques, certificada por Conaf (Corporación Nacional Forestal), o de descartes de faenas agrícolas.

En este tipo de cocciones, la calidad de la leña es determinando para asegurar una correcta combustión o humo limpio,  lo que significa que el humo huele pero no se ve, es decir,  que los agentes nocivos se quemaron, y que lo que efectivamente queda en suspensión son las partículas más pequeñas, esas que mediante largo tiempo, penetran la carne, cocinándola, dándole suavidad y sabor, sin abrumar.

CuracaRibs:

Dirección: Ruta 68, km 48
https://www.curacaribs.cl/
Asador chileno estilo Texas.

Fuente: El Mostrador

Estrenan documental sobre la vida de 178 familias que habitan en toma de Cerro Navia

La cinta, apoyada por la U. de Chile y el Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES), busca contribuir al debate sobre la justicia social y los espacios urbanos. La obra, titulada “Toma 17 de Mayo: Testimonios de Resistencia”, fue desarrollada por la académica Yasna Contreras junto a la geógrafa de la U. de Chile, Beatriz Seguel y estudiantes de la carrera de Geografía del plantel.

Un documental sobre la vida de 178 familias que habitan en toma de Cerro Navia fue estrenado este mes.

Se trata de “Toma 17 de Mayo: Testimonios de Resistencia”, exhibido el pasado 8 de septiembre, junto a vecinas, vecinos y dirigentas/es de la Toma 17 de Mayo, en el Hall Central de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile (FAU).

A través de sus 26 minutos, el documental recopila distintos relatos de los habitantes de la Toma 17 de Mayo, sus orígenes desde hace más de tres años atrás y las vivencias de las cerca de 178 familias que cohabitan el predio ubicado al final de la calle Carrascal, a pasos de Américo Vespucio.

En la presentación de la cinta fue posible oír las palabras de varios pobladores, quienes destacaron esta colaboración con la academia, vínculo que permitió visibilizar la realidad de la toma, además de acercar su historia a mayores audiencias.

"La comunidad de pobladores de la Toma 17 de Mayo, al igual que otras comunidades y organizaciones de todo tipo, son parte de quienes cansados del hacinamiento, endeudamiento y usura en el valor del suelo, tomó el camino de hacerse cargo de las soluciones de los problemas sociales", relató la integrante de la Mesa de Coordinadores Toma 17 de Mayo, Gloria Bascuñán.

Fuente: El Mostrador

Recoleta inicia proyecto inmobiliario para entregar viviendas a 39 familias de la comuna

El proyecto, que fue gestionado por la Unidad de Vivienda Municipal de Recoleta (EGIS) y el grupo de vecinas y vecinos organizados en el Comité, busca dar solución habitacional a 39 familias de la comuna.

En una ceremonia encabezada por el alcalde Daniel Jadue se dio el inicio a la construcción del “Proyecto Habitacional Unión y Esfuerzo”, que estará ubicado calle Venezuela N°0920 en el barrio Quinta Residencial El Salto, de la comuna de Recoleta.

La iniciativa inmobiliaria contempla 2 torres de hormigón armado recubierto con EIFs que mejora las condiciones térmicas de los 39 departamentos, más salas múltiples y una pequeña sede comunitaria, además de áreas verdes y zonas de juegos. Cada departamento contará con sala de estar-comedor, tres dormitorios, 1 baño, cocina y logia, en una superficie de 60m2, que incluyen terraza.

A través del proyecto, que fue gestionado por la Unidad de Vivienda Municipal de Recoleta (EGIS) y el grupo de vecinas y vecinos organizados en el Comité, busca dar solución habitacional a 39 familias de la comuna.

“Este es un momento que me provoca una tremenda emoción y felicidad porque va en la línea de lo que nosotros entendemos como un derecho que es el acceso a la vivienda digna. Ya sea en la m6odalidad de arriendo a precio justo como es el caso de la Inmobiliaria Popular, de la compra por parte de la Municipalidad de terrenos para la construcción de viviendas como es en este caso y de los mejoramientos y reparaciones de cerca de 4.500 casas que se han realizado durante nuestra gestión”, expresó el alcalde Daniel Jadue.

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De igual forma, el jefe comunal destacó que “el trabajo constante de las familias que componen el comité y de la voluntad política de esta gestión municipal de invertir en la compra de terrenos a costo cero para nuestras familias recoletanas para que pueden tener sus viviendas aquí en la comuna y no tengan que trasladarse a la periferia de la ciudad perdiendo la calidad de vida que les entrega Recoleta”.

El proyecto tendrá una inversión de más de 6.300 UF y de avanzar según los tiempos establecidos, se espera que estas 39 familias de la comuna puedan estar habitando sus viviendas a finales del 2023.

Fuente: El Desconcierto

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Chile: ¿es posible una Constitución ecológica en un país de economía extractivista?

Ante la actual crisis climática, no sólo es posible sino además necesario, sostienen expertas consultadas por DW. El proyecto reconoce a la naturaleza como sujeto de derechos y apunta a mayor equidad ambiental y social.

Uno de los aspectos más novedosos del proyecto de constitución en Chile es su carácter ecológico, de protección de la naturaleza y uso sostenible de los recursos naturales.

De ser aprobado en el plebiscito del próximo 4 de septiembre, la nueva Constitución38525 reemplazará a la actual carta magna, promulgada en 1980 en dictadura.

En Chile es objeto de un encendido debate, y las últimas encuestas dan ventaja al rechazo. A nivel internacional, en tanto, se suman apoyos de académicos, activistas ambientales y organizaciones a la "Constitución ecológica”, por ser "un avance sustancial para el país, y un progreso regional y global”.

"Este texto ha llamado la atención, sobre todo, de las personas expertas en estas temáticas, porque la hicimos con una visión muy completa respecto de cómo un país debería avanzar para proteger la naturaleza, considerando todas las implicancias de la crisis climática”, destaca la bióloga y exconstituyente Cristina Dorador.

"La crisis climática y ecológica es uno de los mayores problemas que tiene la humanidad en estos momentos. Es de vital importancia tener una constitución que lo reconozca y que nos permita abordar dicha crisis por la vía institucional”, señala, por su parte, la politóloga Pamela Poo, directora de políticas públicas e incidencia de Fundación Ecosur.

Las expertas consultadas por DW coinciden en que el tema ecológico no está solo en un par de artículos, sino que permea todo el texto constitucional. "Es un cuerpo robusto con miras a preservar la naturaleza para las futuras generaciones, que incorpora derechos ambientales, temas de derecho ambiental, responsabilidad intergeneracional y derechos de la naturaleza”, indica Dorador.

La naturaleza como sujeto de derecho

Mientras la Constitución chilena de 1980 asegura el "derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación” y "es deber del Estado velar para que este derecho no sea afectado y tutelar la preservación de la naturaleza”, la nueva propuesta asume la urgencia de actuar frente a la crisis climática y va más allá en reconocimiento, protección y acción.

El modelo extractivista en que Chile basa su economía "tiene efectos medioambientales, sociales y en la salud de las personas”, observa Dorador. Existe una fuerte dependencia de la exportación de materias primas: "En el norte es la minería; en la zona central, la agroindustria; en el sur, la industria forestal y la salmonicultura. Esto debiera preocuparnos, porque la naturaleza es finita, y con la crisis climática estos desafíos productivos van a cambiar. Es urgente no sólo preservar la naturaleza para las futuras generaciones, sino, además, generar alternativas económicas que sean sustentables”.

"Junto con abordar la crisis, la nueva Constitución fija elementos de adaptación, como los bienes comunes y la protección de glaciares y humedales, entre otros ecosistemas. En el fondo, es darnos cuenta de que si no los cuidamos, vamos a poner en peligro a la población”, afirma Poo, y destaca que "además, considera los derechos de la naturaleza, la interdependencia con ella y el derecho humano al agua, entre otros elementos”.

"La naturaleza es reconocida como 3un sujeto de derecho con un valor más allá de lo comercial, sino que es moralmente valiosa, tiene el derecho a existir, a persistir, a ser restaurada y reparada”, plantea Dorador. "Este reconocimiento, que para muchas personas es intuitivo, para la ciencia es algo comprobado. Sin embargo, todavía persisten posturas antropocéntricas en que el ser humano es amo y señor de la naturaleza y puede dañarla, sin considerar que al hacerlo nos dañamos a nosotros mismos y a las futuras generaciones”, agrega la investigadora de la Universidad de Antofagasta.

Según explica, los derechos de la naturaleza no son algo nuevo. Es un estatus jurídico reconocido en al menos 29 países en distintos niveles, tanto legales como constitucionales o jurisprudenciales. Al darle rango constitucional e incorporar derechos ambientales y organismos como la Defensoría de la Naturaleza, se plantea un camino para "operacionalizar este derecho. No va a ser solamente un enunciado romántico”, subraya.2

"Esta es una constitución del siglo XXI, de vanguardia, que puede iluminar al resto del mundo en torno a cómo abordar la crisis de forma institucional, al permitir generar políticas públicas, planes y programas”, adelanta Pamela Poo.

Por otro lado, agrega la politóloga, "va a limitar ese crecimiento desmedido en torno al extractivismo. Nuestra economía debería ir girando hacia actividades que se enfoquen en la adaptación, como por ejemplo la agroecología y la restauración ecológica, cuestión que también plantea la nueva Constitución”.

Al respecto, la nueva Constitución chilena promueve mayor descentralización y desconcentración económica, autonomía de las regiones para crear empresas estatales, apoyo a emprendimientos basados en la innovación y economías circulares, con el fin de diversificar la economía y superar la fuerte dependencia, no solo exportadora, sino también importadora, en un país de baja industrialización.

A nivel social, debiera llevar a una mayor equidad, sostienen. "Al poner el énfasis en una acción climática justa, nunca más deberían existir zonas de sacrificio o lugares con alta concentración industrial, donde se benefician grupos que no son del lugar, mientras el territorio es precarizado”, dice Dorador.

Ante críticas referidas a que una mayor protección de la naturaleza podría desincentivar la inversión, Dorador sostiene que, por el contrario, "Chile sigue siendo un país muy atractivo para la inversión. Este marco constitucional dará estabilidad y certezas en el contexto ambiental a la población, y también a los inversionistas, y debería disminuir los conflictos ambientales, que, a la larga, hacen que las empresas no puedan funcionar. Estamos poniéndonos al día a nivel de estándares internacionales para la protección de la salud y del ambiente”.

Fuente: DW / Autor: Victoria Dannermann

Raúl Zurita y la nueva Constitución: “Si no miramos el futuro con amor, no entendemos nada”

En tiempos de definiciones, Raúl Zurita no duda. Asegura que el Apruebo es un acto de amor hacia las futuras generaciones y que la propuesta, con sus errores y turbulencias, encarna todas las sensibilidades que representan al pueblo de Chile: «Yo me siento profundamente representado, pese a todas las mentiras construidas que han sido feroces”.

“La perversión de la palabra”, así llama el poeta Raúl Zurita, premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2020, a las campañas del terror que han proliferado de cara al plebiscito de salida sobre la propuesta de nueva Constitución. Dice que es una cosa muy “fregada” porque se pierden los significados y la mentira empieza a ganar terreno.

Si esto sucede, asegura, no existe posibilidad de debate. Y recuerda, como si fuera un cruel déjà vu, que la campaña de Frei y Allende también estuvo marcada por los infundios. Aunque advierte, con la convicción de quien ha vivido varios ciclos políticos, que este tipo de campañas siempre terminan revirtiéndose en contra de los mismos difamadores.

-Por eso ha dicho que aprobar la nueva Constitución es un acto de amor.

Sí, es un acto de amor por el futuro, por los jóvenes, por los niños y niñas. Por todos aquellos seres que nos sucederán. Uno piensa en los hijos, los nietos y nietas. Esta Constitución es para ellos. Es una especie de pasada de mano. Si no miramos el futuro con amor, no entendemos nada. A veces he dicho que el amor es la última barrera que uno le opone a la muerte. Por eso digo que es una Constitución de amor, con todos sus errores y turbulencias, fue el pueblo de Chile el que estaba ahí representado.

-¿Es la Constitución, en rigor, un gran poema colectivo?

Sí, lo es porque en su construcción intervinieron todas las sensibilidades, todas las posiciones, todas las clases. De allí surge un texto armonioso y bello, construido por todos. Yo me siento profundamente representado, a pesar de todas las mentiras construidas que han sido feroces. Recuerdo la campaña del terror en la elección de 1964 contra Allende, pero no se dan cuenta que de repente esas campañas se revierten contra ellos mismos. Eso, finalmente, es la perversión del lenguaje, porque al mentir las palabras empiezan a significar otras cosas. Ellos saben que están mintiendo, ellos saben que nadie va a meter a cinco familias de venezolanos en tu casa. Para mí es incluso más claro el fascista extremo, pero no este conglomerado medio resbaloso y amarillento. Tampoco quiero que sea interpretado como un ataque personal, pero siempre en la historia han aparecido personajes como los «amarillos por Chile» y su trasfondo de arribismo, además ese nombre “Amarillos por Chile”, tiene algo profundamente ridículo.

-¿Qué es lo que encarnan, en el fondo, estos personajes?

Encarnan los temores, los pequeños privilegios, la aspiración arribista, aunque la clase que verdaderamente detenta el poder nunca los aceptará como parte de los suyos. Estoy seguro que saben que la Constitución es una gran posibilidad, pero lo que los hace más turbios es que es un juego de poder de muy baja catadura. Entonces ahora, de repente, aparecen los iluminados. Siempre en la historia emergen estos personajes cuya ambición es tan grande como su insignificancia.

-Quizá están mostrando su verdadero rostro.

Yo creo que sí. Entiendo que hayan cambios, por supuesto, que alguien cambie de partido, pero el Plebiscito es un rasgo donde te reconoces con tu pueblo y, si no te reconoces con él, te perdiste para siempre.

-¿Lo decepcionó Lagos?

Sí, pero es algo antiguo, cuando a poco de asumir su gobierno se reunió con los empresarios en Icare y no le dio ninguna audiencia a la CUT. Yo lo había visto como un nuevo Allende y fue una equivocación mía, pero no recibir a la CUT me marcó y lo dije en una entrevista cuando él estaba con una aprobación de más del 70 por ciento. Lo de Lagos ha sido muy triste, que un tipo de su potencia y envergadura se haya convertido en nada, ni chicha ni limoná, como dice la canción de Víctor Jara. Es tan simple como eso.

-¿Qué es para usted un Estado solidario?

Un Estado solidario es donde uno sea digno de mirar y de ser mirado por otro. Si tú eres capaz de abrazar a otro y ese otro es capaz de abrazarte a ti, ambos son solidarios en su emoción, en sus diferencias, en sus cuerpos, en sus dolores. Siempre he imaginado que la única cosa que cuenta es poder abrazar a otro.

-¿Crees que faltaba reconocernos en cierto dolor colectivo?

Sí, por supuesto. Pero cómo no va a ser doloroso ver de repente un punto verde, en medio del desierto, y saber que el agua que se acaparó es de un tipo que exporta paltas. Las castas, en definitiva, son las que desnaturalizan la realidad. Ni siquiera se trata de un concepto religioso, como puede ser el hinduismo, sino que son castas porque están construidas en función del poder del dinero. En una sociedad de castas la única equivalencia es que un dólar solo es igual a un dólar, por lo que si tienes 100 dólares, vales 100 veces más que uno que solo tiene uno. Por eso prefiero infinitamente la igualdad de la dignidad y no la desigualdad del dinero.

-¿Qué piensa de la propiedad privada?

Es un derecho humano, pero me cuesta mucho entender esa avidez de ir acaparando todo.

-¿Cómo ha visto el proceso de discusión sobre el reconocimiento de los pueblos originarios, los debates que hubo al respecto?

El menosprecio hacia el indio, en esta sociedad de castas, ha sido feroz. Me da vergüenza repetir incluso las cosas que se dicen. Los patéticos llamados a los militares sin considerar, por ejemplo, el caso mexicano donde se militarizó la guerra contra los narcos. Es tan impresionante lo que la República de Chile, no los españoles, le hizo al pueblo mapuche, a los que se les despojó de sus territorios, se demonizó su cultura y su lengua.

-¿Por qué crees que emerge ese Chile tan reaccionario, duro y clasista?

Es producto fundamentalmente de la imposición de la tiranía del capital y de su expresión más totalizadora, extrema y enloquecida como lo es el neoliberalismo, donde el clasismo es más extremo que el de antaño, más cruel, duro y directo. Antes estaba el cristianismo y todo ese embeleco de la caridad. Es cierto que las condiciones de pobreza eran mayores. Ya no hay niños sin zapatos, esos “Piececitos de niño, azulosos de frío”, como decía Gabriela Mistral, pero esta impudicia de la riqueza en la actualidad es repugnante.

-Los plebiscitos son por lo general eventos polarizantes, ¿cómo ha visto el proceso de debate de ideas, si es que podemos llamarlo así?

Es la conocida actitud que tomó la dictadura: mentir, mentir, mentir, entonces te niegas al debate porque debatir es siempre enfrentarte con la esperanza. Ahora, mira, cómo explicar que cuando se hizo la editorial Quimantú, un producto de la Unidad Popular que se repartía en los quioscos, y estaba lleno de libros como habló Matamala en su gran artículo. Y después se dice que la gente no entiende lo que lee. ¡Pero, por favor, qué arrogancia!

-¿Hay una mirada oligárquica en todo eso?

Hay una revancha. Yo creo que lo que están haciendo es una campaña contra el estallido social. Una campaña por volver a una sociedad que se quería domesticada, a un país aplastado por la inequidad. A veces pienso si realmente lo saben. Si realmente se darán cuenta de lo que están haciendo. Incluso, a veces, llego a dudar.

-¿La banalidad del mal?

Puede ser la famosa banalidad del mal de la Arendt, sí.

-¿Cree que con esta nueva Constitución se dejará definitivamente atrás a Pinochet o todavía es un germen latente en el país?

Creo que es un germen que todavía está presente. Por eso la lucha contra el fascismo tiene que ser en todos los ámbitos: político, ideológico, cultural, histórico, pero nunca hacerle a un fascista lo que ese fascista no dudaría en hacerte a ti. Creo que eso sintetiza todo. Una lucha total en todos los frentes, pero nunca hacerles lo que ellos no dudaron en hacernos a nosotros.

-¿Qué es lo que más lo ha entusiasmado de la lectura de la Nueva Constitución? ¿Alguna frase, palabra o idea?

Me gusta el principio, entiendo que hay partes más áridas, más técnicas, que se pudieron haber explicado mejor. Es verdad, es como la canción de Milanés que citó la Michelle Bachelet: “No será perfecta, más se acerca a lo que simplemente soñé”.

-¿Con qué Chile sueña usted?

Sueño un Chile solidario, cuya dignidad no dependa del dinero.

-¿Cuáles son las nuevas luchas que vislumbra en el horizonte?

Siempre quienes han detentado el poder se niegan a entregarlo, eso es real. Entonces las nuevas luchas serán contra esa violencia, hasta que un día entendamos que es infinitamente mejor vivir en un país más pobre pero más igualitario que en un país más rico pero injusto.

-¿Le gusta un Presidente que lea poesía?

Me gusta, es una nueva actitud. Refleja un frescor, un interés por la cultura y eso me gusta mucho, por supuesto. Además es un ser sensible, que tiene lo que los sicólogos llaman “habilidades blandas” y una empatía que nace de un sentimiento real. También es alguien valiente, como lo demostró esa vez cuando estaba sentado en un banco en el Parque Forestal y le tiraban latas de cerveza, y aguantó todo sin moverse. Creo que en ese momento, al no moverse y salir arrancando como lo hubiera hecho cualquiera: sin aún saberlo, se decidió que sería él el Presidente de Chile.

-¿Cómo ha visto el vínculo que ha tratado de establecer con el allendismo?

Me parece bien, porque creo que es un vínculo profundo. El sueño de Allende era un socialismo con empanada y vino tinto, una vía democrática al socialismo. Yo creo que ellos están profundamente relacionados, más incluso de lo que Boric alcanza a entender. La actitud hacia el pueblo y el amor a él está en ambos.

-¿Qué poema debería estar en la memoria de todo mandatario?

El Canto General de Neruda. El comienzo de Alturas de Macchu Picchu. “Del aire al aire, como una red vacía, iba yo entre las calles y la atmósfera, llegando y despidiendo, en el advenimiento del otoño la moneda extendida de las hojas, y entre la primavera y las espigas, lo que el más grande amor, como dentro de un guante que cae, nos entrega como una larga luna”. Es un poema que surge de las entrañas de la tierra, lo sintetiza todo.

Muerte sin esperanza

Como aquellos poetas acostumbrados a ver debajo del agua, Raúl Zurita asegura que la revuelta social no lo pilló de sorpresa. Estaba seguro que tarde o temprano algo explotaría. Y sucedió justo en un momento particular en su vida: lo estaban operando del corazón. “Mientras se estaba incendiando todo, yo estaba en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Católica”, dice.

Allí, encerrado en su pieza aún convaleciente, comenzó a asimilar todo lo que estaba pasando a una cuadra de distancia. “Para mí el estallido tiene un significado especial. Fue muy impresionante estar viendo todo lo que estaba pasando y también sentir la impotencia de no poder participar”.

-¿Pensó en algún momento que no alcanzaría a ver ese futuro que avizoraba por la ventana?

Creo que uno llega a una edad en que todo es tarde, pero hay un momento en que la muerte se integra a ti. Es un descubrimiento tan personal. En el caso mío me di cuenta, de repente, que algo había hecho un click: la muerte dejó de ser una cosa retórica y se convirtió en un hecho íntimo que estaba ahí. Entonces cuando uno ve este mundo a punto de reventarse, cambia la perspectiva. Creo que estas pequeñas luchas que estamos librando, están sucediendo también en otras partes y, al final, son más o menos las mismas.

-¿Qué cosas desnudó el estallido social?

Desnudó cosas tan obvias, como la infinita desigualdad y el menosprecio con que una casta de privilegiados miraba a los otros. Un clasismo profundo, de una justicia para pobres y otra para ricos, que castiga a los que se coluden con clases de ética. Todas esas cosas estaban al desnudo. El estallido fue la agrupación de todas esas conciencias individuales que se juntan.

-Usted habló de responsabilidad de la Concertación, dijo que fue soberbia, que se olvidó del pueblo y se aburguesó. ¿Cómo se enfrentan esos pecados del poder?

Creo que se enfrentan con un poco de lucidez, tenemos vidas muy breves, somos apenas un pestañeo en el firmamento. No sé si algún día seremos dignos del universo que estamos habitando. A lo mejor viene una ola de 400 metros y nos barre a todos. Entonces tengo la sensación, así lo demuestra la historia, que a pesar de toda una sucesión de guerras y cosas espantosas, los más desesperados no se matan. ¿Y por qué no se matan? Porque siempre para ellos, a pesar de todo, hay un nuevo día. Si no logramos ser conscientes de esos mínimos detalles que nos construyen como humanidad, no hay futuro.

-¿Se imaginó en algún momento vivir encerrado, salir a la calle con mascarilla y con pase de movilidad?

Eso fue más inesperado que el estallido. Yo lo soporté muy bien con mi mujer en esta casa. Pero es inseparable de un cierto sentimiento de culpa, pensé mucho en los otros, pensé en esos guetos verticales que se construyeron, cómo sería vivir ahí, con tres niños, escuchando a todos los vecinos, o en esa escuelita de Chiloé donde no llega ninguna señal, y que el gran problema que tiene es ponerle un vidrio en la ventana para que no se mueran de frío.

-Es inevitable pensar también en nuestros privilegios.

Por supuesto, soy un privilegiado. También pensé en la intensidad de la comunicación que estableces con otros seres humanos, cosas tan bellas que sucedieron o que uno veía en televisión, como esos italianos que salieron a sus balcones cantando Bella Ciao. Y, por otro lado, el terror a un tipo de muerte que nadie conocía. Una muerte sin ilusiones, sin darle la mano a nadie, que nos permite entender el mundo que estamos viviendo. Una muerte que también nos puso a prueba, porque todos los que estamos vivos, en cierto sentido, somos sobrevivientes.

-¿Lo atrapó alguna sensibilidad en el confinamiento?

La idea de la muerte sin ilusiones me atravesó, una muerte sin esperanza. Luis Sepúlveda se murió en tres semanas en Portugal. He visto seres que han escrito los poemas más dulces en las condiciones personales más desesperadas y otros que aparentemente están muy bien y hablan en sus obras solo de la muerte. Cada situación es común y al mismo tiempo tan particular. Sin embargo, hay que persistir en el sueño como si fuésemos una raza de criminales condenados a construir el paraíso. Hay que seguir, seguir y seguir.

-El proceso de enclaustramiento modificó las relaciones con los otros, tanto sociales como laborales, ¿qué piensa de eso?

Eso va a tener mucha repercusión, no todas malas, pero creo que va a llegar un momento en que la gente va a correr kilómetros solo para tocarle el dedo a otro.

-Me recuerda a Crónicas Marcianas.

Exactamente, viajar miles y miles de kilómetros para sólo mirarle los ojos a alguien.

– Es una tristeza esperanzadora, pero tristeza al fin y al cabo.

Son las dos cosas, la tristeza y la esperanza. Los seres humanos pueden vivir 72 horas sin tomar agua, pero no duran ni cinco minutos sin tener un sueño. Si todos dejan de escribir poesía, se muere la humanidad. Por eso siempre está la imagen de un mañana. Estamos embarcados en una nave especial que no nos necesita, aunque para nosotros es el único lugar que tenemos y estamos desesperadamente atados a ella. Es todo tan absurdo, tan demencial. Somos un soplo, un mínimo pestañeo, y estamos amenazándonos con los misiles. Todas esas cosas son de una idiotez tan profunda.

-Si el mundo se acabara esta noche, ¿qué haría antes de irse a dormir?

Abrazar a la Paulina.

Fuente: El Desconcierto

 

Reconocimiento constitucional a los animales no humanos en Chile

La Convención Constitucional optó finalmente por el reconocimiento de los animales no humanos en el borrador de la nueva Carta Magna.

Quizás uno de los temas más novedosos y revolucionarios que tiene el borrador constitucional y que podrá permitir un cambio gigantesco a nivel de derechos en Chile, y en lo que refiere a la aprobación de nuevas leyes e implementación de políticas públicas futuras, es lo relacionado a la incorporación de los animales no humanos a la nueva carta fundamental.

De ahí que reconocer a los animales no humanos por primera vez en un texto constitucional, en el caso de aprobarse el próximo 4 de septiembre, no solo será inédito en Chile, sino que pondrá al país a la vanguardia en esta materia, por sobre el resto de los países en el mundo.

Si bien existen alrededor de cincuenta estados que incorporan a los animales no humanos en sus constituciones y leyes, destacando países como Reino Unido, Alemania, Francia, Suiza, Portugal, India, Nueva Zelanda, Austria, Luxemburgo, Colombia, Costa Rica, como la misma Unión Europea, por declararlos como seres sintientes y tipificar el maltrato animal como delito, la norma constitucional aprobada en Chile va mucho más allá aún.

Lo señalo, ya que revisando la norma constitucional, al plantear que los animales son sujetos de derecho, puede abrir un nuevo escenario radicalmente distinto para los animales no humanos para un futuro próximo, como se puede leer a continuación: “Los animales son sujetos de especial protección. El Estado los protegerá, reconociendo su sintiencia y el derecho a vivir una vida libre de maltrato. El Estado y sus organismos promoverán una educación basada en la empatía y en el respeto hacia los animales” (1).

En otras palabras, que dejen de ser vistos como objetos, ya sea para su explotación, dominación o para su protección, en el mejor de los casos, deja abierta la posibilidad de verlos como individuos y/o personas, lo que puede cambiar completamente nuestra relación y convivencia como humanos con el resto de los animales, luego de muchos siglos de especismo en el mundo, en donde se construyó una división ontológica y jerárquica extrema entre nosotros y los otros seres.

Por lo mismo, concebir a los animales no humanos como sujetos de derecho, como también ha sido señalado por la Declaración de Toulon del año 2019 (2), es ponerlos en un status jurídico muy diferente a como han estado históricamente, que como bien lo ha señalado el filósofo Jorge Reichmann, se les ha tratado como bestias, seres irracionales, sin alma y totalmente inferiores a nosotros.

Se podrá decir que una simple norma jurídica, no es capaz por sí sola de enfrentar una cultura de dominación especista, de miles de años, que ha puesto a los seres humanos por sobre las demás especies, y que con la modernidad y la industrialización capitalista, ha convertido a los otros animales en meras mercancías para la experimentación, producción y consumo humano.

No obstante, otros sistemas de dominación de humanos contra humanos (sexismo, clasismo, racismo) y de humanos contra la naturaleza (antropocentrismo), aún se mantienen muy fuertes, y no por eso se va dejar de luchar contra formas que solo generan discriminación, violencia, guerra y que ponen en riesgo condiciones básicas para la reproducción de la vida.

No hay que olvidar nunca, la lucha que han dado históricamente distintos movimientos (feministas, afros, pueblos indígenas, ecologistas, disidencias sexuales) contra injusticias que parecían imposibles de revertir en muchos lugares, pero que se han logrado avances muy importantes, en lo que refiere a derechos y reconocimientos.

Frente a esto, lo de Chile es un tremendo avance, no solo para el movimiento animalista y para el país, sino también para el resto del mundo, el cual debiera estar muy agradecido de un proceso constituyente desde el sur global, que ha instalado temas, que años anteriores, nadie hubiera creído posible que estuvieran siquiera discutiéndose.

Por eso que es fundamental mencionar a todas las organizaciones animalistas involucradas, como lo son la Fundación Abogados por los Animales, Fundación Vegetarianos Hoy, Fundación Derecho y Defensa Animal, entre muchas otras (3), y de constituyentes como Camila Zárate, Bárbara Sepúlveda, quienes fueron claves en incidir en otros constituyentes para que se aprobara esta norma en el pleno.

En el caso de Bárbara Sepúlveda, es bastante notable la discusión que tuvo que dar, no solo con sectores conservadores, que siguen viendo al rodeo, las carreras de galgos, la caza deportiva, como formas tradicionales e intrínsecas de la cultura chilena, que debieran mantenerse, sino también con otros sectores (ecologistas y pueblos originarios), que no entendían el concebir a los animales no humanos como sujetos de derecho (4). Gracias a toda esa lucha que se dio, la Convención Constitucional optó finalmente por el reconocimiento de los animales no humanos en el borrador, así como también lo ha hecho con la naturaleza, con los pueblos indígenas, con las mujeres y con otros sujetos de derecho que el Estado de Chile ha negado históricamente.

Algunos dirán, desde el discurso del rechazo, que esta norma es maximalista y de grupos identitarios fundamentalistas urbanos, que quieren imponer su visión centralista y mascotista al resto de la sociedad, en especial a los sectores rurales. Omitiendo que Chile, a pesar de tener leyes de protección animal (ley 20.380 y ley 21.020) está muy al debe en comparación a muchos países en el mundo, que han dejado de concebir a los animales no humanos como bienes muebles o cosas.

Asimismo, quienes buscan ridiculizar esta norma, diciendo que de aprobarse la nueva constitución, se prohibirán los asados (5), es no entender que lo que se buscará con la nueva legislación, es transitar hacia una sociedad que se haga cargo del maltrato animal, tanto en las grandes ciudades como en el campo, a través de nuevas exigencias al sistema productivo, como a partir de un fuerte rol de políticas educativas centradas en la empatía y bienestar animal.

Para finalizar, este reconocimiento de los animales no humanos en la nueva constitución de Chile, en tanto sujetos de derecho, quizás puede ser el primer paso para volver a concebirnos nuevamente como animales, mamíferos y primates, que es lo que hemos sido siempre, pero que ciertos discursos de poder nos han hecho creer de que no lo somos.

Andrés Kogan Valderrama
Sociólogo
Diplomado en Educación para el Desarrollo Sustentable
Magíster en Comunicación y Cultura Contemporánea
Con cursos de Doctorado en Estudios Sociales de América Latina
Profesional de la Municipalidad de Ñuñoa
Integrante de Comité Científico de Revista Iberoamérica Social
Director del Observatorio Plurinacional de Aguas www.oplas.org
 
1: https://www.chileconvencion.cl/news_cconstitucional/derechos-de-la-naturaleza-y- una-vida-libre-de-maltrato-para-los-animales-seran-parte-de-la-nueva-constitucion/
2:https://cierrenmundomarino.blogspot.com/p/declaracion-de-toulon.html?m=1
3. http://www.animalesenlaconstitucion.info/animalistas/
4: https://www.youtube.com/watch?v=3aZkGnkefcY5: https://www.youtube.com/watch?v=xd11cb8-pfsg
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